jueves, 29 de mayo de 2014

EDUCACIÓN EN VALORES

Anteriormente os he ido mostrando cómo podemos trabajar la educación en valores en Infantil. Con esta entrada quiero concluir esta sección de mi blog. En ella os muestro algunas actividades y recursos para trabajar en el aula.
Como ya mencioné con anterioridad, la educación en valores tiene como objetivo último la formación integral de los niños, dotados de una capacidad reflexiva que les permita tener valores positivos para sí mismos y para la sociedad en la que se desenvolverán durante toda su vida, como la responsabilidad, el esfuerzo personal, el compañerismo, la autoestima, la solidaridad o la tolerancia
  • Clasificación en categorías. Una actividad que podemos llevar a cabo en Infantil para iniciarles en desarrollo de una actitud crítica sería trabajar con dos categorías. Les podemos mostrar viñetas (como las de la imagen) en las que se observan valores positivos y negativos, y los alumnos tendrán que clasificarlas en dos categorías:
  1. Categoría de color verde: lo que tenemos que hacer (valores positivos)
  2. Categoría de color rojo: lo que no debemos hacer (valores negativos).
Además, también contamos con muchos más recursos para trabajar la educación en valores, los cuales os presento a continuación:
  • Los libros “Mi mundo y yo. Se trata de seis cuadernos de educación en valores donde encontramos actividades variadas que resultan lúdicas y significativas; incluyen textos para guiar hacia valores positivos, al proponer comportamientos y situaciones para su análisis, y al brindar numerosas oportunidades para que los padres se unan a este vínculo entre la casa y el colegio, así como a un enriquecimiento de la vida personal y familiar.
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  • Cuadernos de valores para Educación Infantil y Primaria.
En los cuadernos de Infantil se trabajan las normas de convivencia, las habilidades sociales, la autoestima, educación ambiental, la salud, la paz y la no violencia, y la interculturalidad.
Mientras que en los de Primaria encontramos también actividades para trabajar la educación para el consumo y la coeducación.

  • Cuentos cortos para la adquisición de valores. 
La Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) nos ofrece varios cuentos con los que fomentar valores positivos en nuestros alumnos.

¿CUAL ES LA CLAVE DE UNA BUENA EDUCACIÓN?

Actualmente parece que se ha producido un cambio de roles, donde el niño es quien “maneja” a sus padres, haciendo con ellos lo que quiere.
Ese cambio creo se debe principalmente a que los padres se han vuelto demasiado permisivos y son cada vez menos estrictos con sus hijos, no saben establecer reglas ni poner límites (como ya comenté en una entrada anterior). Creo que influyen varios factores como: la inexperiencia de los padres, debido a su juventud, el no dar buen ejemplo al niño, las separaciones de los padres, etc.
Aunque pienso que el principal factor que influye es que los padres no pasan demasiado tiempo con sus hijos debido a su situación laboral; de modo que se sienten culpables por no poder estar más tiempo con sus hijos consintiéndoles de todo y no poniéndoles límites. Entonces el niño ve que puede conseguir todo lo que quiera, pero luego cuando sea mayor, ¿cómo se las van a ingeniar sus padres para decirle que no? Ahí es cuando vendrá el problema, ya que si no le han enseñado que no todo se puede hacer o conseguir, no lo van a comprender, por lo que se frustrarán y además tendrán serios problemas para enfrentarse a distintas situaciones que les puedan surgir a lo largo de su vida.
Es necesario poner límites para que el niño se pueda desenvolver en la vida.
Una buena forma de conseguirlo es si no estamos señalando “cada dos por tres” únicamente los comportamientos negativos; lo que hay que hacer es marcarles unos límites claros y que el niño los conozca, así como cuáles son las consecuencias (tienen que ser positivas y negativas, no solo limitarnos a castigar, siempre hay que premiar también aquello que queremos que vuelva a repetirse); además, es muy importante mantenernos firmes en una postura y ser consecuentes con lo que le decimos al niño. Y sobre todo, si reconocemos y reforzamos aquello que hace bien, por mínimo que sea, ya que eso reforzará su autoestima.
Muchos padres no refuerzan ni elogian a sus hijos, prestando únicamente atención a las conductas negativas; este es un grave error puesto que los padres lo que hacen es reforzar esas conductas que no son apropiadas. De modo que la mejor solución es obviar o no prestar atención a las conductas negativas del niño y reforzar o premiar aquellas que sean positivas, ya que de esta forma conseguiremos que vuelvan a aparecer.
En definitiva, creo que la clave de una buena educación está en saber poner límites y darle cariño y afecto, algo que se puede hacer al mismo tiempo. Para conseguirlo, es esencial que seamos capaces de señalar aquello que hace bien y premiarle, pero no con algo material, sino con gestos o palabras de reconocimiento.

lunes, 19 de mayo de 2014

PESTALOZZI





Los aspectos que conforman la educación elemental que proponía Pestalozzi son:

1. Para la enseñanza de los números (relaciones métricas y numéricas):
  • Utilización de tablillas con letras, las cuales acumulaba de 1 en 1 para que el niño conociera la relación de los números, al mismo tiempo que servía para aprender las letras.
  • Partir de las cosas simples antes de avanzar a las más complicadas.
2. Para la enseñanza de la forma (observar, medir, dibujar y escribir):
  • Enriquecer la memoria de los niños con explicaciones sencillas de objetos y materiales. Enseñar a describir y a darse cuenta de sus percepciones.
  • Enseñar al niño, por medio del dibujo, a medir todos los objetos que se presentan a su vista y adquirir habilidades para reproducir. Pestalozzi pensó que por medio del dibujo se ejercitaba al niño en su escritura.
3. Para la enseñanza del lenguaje:
  • Aplicar la psicología, pasando del sonido a la palabra y de la palabra a la frase (Método analítico).
  • Por medio del ejercicio de lectura y escritura afianzar los conocimientos del lenguaje.
4. Para aspectos generales de su Educación elemental:
  • Poner en práctica el método de enseñar a unos por medio de otros, debido al gran número de niños.
  • La enseñanza de ambos sexos (coeducación).
  • Importancia de la educación creativa y productiva.
  • Enseñanza de moral y religión, que se debe de iniciar en la familia.
  • Considerar que las relaciones afectivas entre madre e hijo, condicionan a éste paulatinamente, a desarrollar sentimientos de bondad y amor.
  • Educación Social: la cual debe iniciarse en la familia y continuarse en la escuela.
  • La práctica de la escuela-trabajo, combinando la enseñanza de la lectura, escritura, cálculo, dibujo, moral y religión con las actividades agrícolas.
Vemos que las ideas que proponía Pestallozi encajan en la tendencia que seguía la escuela nueva preocupándose por el niño, e intentando facilitar su aprendizaje en todas las áreas.
Un aspecto que me ha llamado la atención es el de la propuesta de enseñar a unos por medio de otros, debido al gran número de niños que asistían a clase. Se ha demostrado por diferntes estudios e investigaciones que cuando el niño hace intenta enseñar a otros, está haciendo el esfuerzo de sintetizar lo aprendido asimilando así lo más importante.
Considero que es algo que podemos poner en práctica durante las clases en un futuro porque creo que  favorece el aprendizaje de los alumnos.

miércoles, 14 de mayo de 2014

HISTORIA DE LA EDUCACION EN NUESTRO PAIS

Edad Moderna

Durante los siglos XVI y XVII, la pedagogía en España se enfoca a la educación del príncipe y la nobleza. Por otro lado, la estructura estamental no permite que la educación reciba un tratamiento gubernamental. Al igual que en la Edad Media, la educación y la cultura de la época, estaban a cargo de la Iglesia y los ayuntamientos.
Un precursor de la época es el clérigo portugués Luís António Verney"Barbadiño", el cual publicó el ensayo El verdadero método de estudiar, que abrió un período de crítica sobre la educación en la Península, y en las colonias. El ensayo traza un verdadero plan de estudios de gran calidad pedagógica, y recomienda las clases poco numerosas, los métodos activos, la disciplina fundada en la amistad entre profesores y alumnos, rechazando el castigo corporal.

Ilustración

La Educación durante la Guerra de la Independencia y el absolutismo de Fernando VII El gobierno de Carlos III realizó varias reformas educativas, que serían el germen del actual sistema educativo. Se prestó mayor atención a la enseñanza secundaria que se impartía en centros religiosos. Tras la expulsión de los jesuitas en 1767, se fundaron los Reales Estudios de San Isidro de Madrid, dedicados a la enseñanza secundaria cuyos profesores serán elegidos por concurso en lugar de ser elegidos por las órdenes religiosas. En éstos, se enseñaron Bellas Letras, Matemáticas, Física, Derecho Natural y de Gentes, griego y Hebreo. Se crea el Plan de 1771, también llamado Plan de Aranda para regular la enseñanza universitaria. En la enseñanza primaria, el vacío de los jesuítas, se intentó ocupar con escuelas públicas que enseñaran, primeras letras, Latín y Retórica.
La Constitución de 1812, dedica el Título IX completo a la educación. En este año se constituye una Junta de Instrucción Publica y le encarga un informe sobre la reforma general de le educación nacional. Durante el gobierno de las Cortes de Cádiz, el poeta y político Manuel José Quintana, elaboró en 1813 el llamado Informe Quintana, que posteriormente fue declarado ley durante el Trienio Liberal.
Tras el regreso de Fernando VII, se produce una vuelta de la educación a manos de la Iglesia y se decide volver al Plan de 1771. Para las universidades se creó una nueva Junta de Instrucción Pública para elaborar un programa más acorde con los principios del absolutismo.
Tras el Trienio Liberal, se implantaron leyes para regular la educación, sin que pudiera darse lugar las ideas revolucionarias o liberales. Se produjo la derogación del Reglamento General de Instrucción Pública de 1821 y la promulgación del Plan literario de estudios y arreglo general de las universidades del Reino(1824), del Plan y Reglamento de Escuelas de Primeras Letras del Reino (1825); a través de él, se procedía al establecimiento de escuelas en poblaciones con más de 50 habitantes, y el Reglamento general de las Escuelas de Latinidad y Colegios de Humanidades (1826).

Segunda mitad del siglo XIX

Ley Moyano de 1857

La primera ley educativa integral y racional en España fue la Ley de Instrucción Pública de 1857 conocida como Ley Moyano, de la época de Isabel II, durante el siglo XIX, intentaba solucionar el problema de España, y su grave población analfabeta, la cual se encontraba constantemente en situaciones de guerra, provocadas por las guerras carlistas con el reinado de Isabel II.
Las universidades, lo mismo que la sociedad, no encuentran el sosiego en el convulso siglo XIX, porque las condiciones económicas y políticas no logran estabilizarse. Los sucesivos Gobiernos siguen legislando sin cesar. La Década Moderada de Isabel II (1844-1854) se caracterizará por las continuas reformas que sufre el Plan Pidal. En 1850 un real decreto de 28 de agosto habla por primera vez de las Universidades de Distrito. En 1851 se ordena que las Universidades rindan cuenta mensualmente a la Dirección General de Instrucción Pública. En los años 1852 y 1853 se hacen otras reformas parciales.
De este modo, cuando los progresistas llegan al poder en 1854, es evidente ya la necesidad de proceder a una norma que con rango de ley regule la compleja trama de la instrucción nacional. Progresistas y moderados confluyen ahora en el tema de la educación, coincidiendo en las grandes líneas del sistema educativo liberal. Aunque la división ideológica reaparecerá más tarde con los partidos turnantes de Cánovas y Sagasta, parece que por estas fechas no son grandes las diferencias entre ambos por lo que respecta a la educación. Ello explica que, buena parte del proyecto de Alonso Martínez -lo único que dio tiempo en el bienio progresista- se incorporara a la ley de Instrucción Pública de 9 de septiembre de 1857, conocida como Ley Moyano.
Así, los moderados consiguieron consolidar el sistema educativo liberal mediante una ley con vocación de permanencia -la ley se mantendrá en vigor más de cien años-. Su artífice, Claudio Moyano, acudiría a la formulación de una ley de bases que, recogiendo los principios fundamentales del sistema, evitara de este modo un debate parlamentario sobre cuestiones delicadas y complejas. Aunque este criterio había sido adoptado anteriormente por otros ministros sin conseguir resultados positivos, el momento político era ahora adecuado para una rápida tramitación y para una feliz consecución de los objetivos propuestos. Por otra parte, existían dos razones fundamentales para conseguir la aprobación de las Cortes:
  1. La necesidad de una ley general que estableciera el sistema educativo construido a lo largo de casi cincuenta años.
  2. La existencia de un consenso bastante amplio sobre las instituciones educativas que las diferentes normas habían ido implantando.
Por todo ello, puede decirse que la Ley Moyano no fue una ley innovadora, sino una norma que venía a consagrar un sistema educativo cuyas bases fundamentales se encontraban ya en el Reglamento de 1821, en el Plan del Duque de Rivas de 1836 y en el Plan Pidal de 1845.
Este carácter puede observarse no sólo en la organización de la enseñanza en tres grados sino en la propia regulación de cada nivel académico. Así, en la instrucción primaria se recoge el criterio tradicional de la existencia de dos etapas de enseñanza -elemental y superior-, se establece también el principio de gratuidad relativa -sólo para los niños cuyos padres no pueden pagarla- o los criterios ya conocidos sobre su financiación, selección de los maestros y regulación de las escuelas normales. Respecto de la enseñanza media que ahora adquiere sustantividad propia y plena autonomía respecto de la superior, se consagra la división en dos clases de estudios -los generales y los llamados de aplicación-, la implantación definitiva de los Institutos y su financiamiento a cargo de los presupuestos provinciales. Por último, y lo que más nos interesa aquí, la enseñanza universitaria se regula mediante la distinción ya conocida de estudios de Facultad, Enseñanzas Técnicas y Enseñanzas Profesionales, reafirmando el principio del Plan Pidal de que sólo los estudios realizados en los establecimientos públicos tendrían validez académica.
Con la Ley Moyano, pues, se implantan definitivamente los grandes principios del moderantismo histórico:
  • gratuidad relativa para enseñanza primaria (5)
  • centralización
  • uniformidad
  • secularización y
  • libertad de enseñanza limitada.
Respecto a los requisitos para obtener la autorización de los centros privados, la ley mantiene el criterio de graduar las exigencias. Así, en la instrucción primaria bastará con tener veinte años cumplidos y poseer el título de Maestro; en cambio, para la enseñanza secundaria se incrementan los requisitos, debiendo destacarse la necesidad de que el profesorado ostente la titulación correspondiente, se realice un depósito de fianza y se proclame el sometimiento del reglamento interno del establecimiento a las disposiciones dictadas por el Gobierno. Si, por otra parte, el colegio privado deseara obtener el beneficio de la incorporación, o sea, la validez académica de los estudios cursados, los requisitos serán mayores, con especial énfasis en la titulación -la exigida para los Catedráticos de Instituto-, sujeción a los mismos programas que en los centros públicos y examen anual en los Institutos a que estén incorporados los colegios (art. 51).
Como es comprensible lo principal dentro de esta Ley, fue el control absoluto y directo de las instituciones establecidas en Madrid, siendo el gobierno central dueño, gestionando la misma, a través del Real Consejo de Instrucción Pública. Entendible queda también dentro de sus características la uniformidad por la que apostaba el Gobierno a la hora de realizar esta Ley, siendo secular, gratuita durante la primera enseñanza y siendo pagada en su segunda etapa.
Lo que no podemos eludir era el carácter sesgado en lo concerniente a la mujer, ya que esta ocupaba un papel pasivo donde no era común su culturización, por lo que se usaron medios exclusivos para la mujer, creando materias específicas para las mujeres dentro de la educación, con Magisterio como única titulación apta para las mujeres.
La estructura del sistema educativo era básicamente la siguiente;
  • Primera Enseñanza impartida en las escuelas y de carácter gratuito.
  • Segunda Enseñanza, impartida en institutos, otorgaban el derecho a examinarse para obtener el grado de Bachiller en Artes (imprescindible para principiar las enseñanzas facultativas y recomendable para optar a las enseñanzas superiores).
  • Enseñanzas facultativas (inicialmente Filosofía, Derecho, Ciencias, Medicina, Farmacia y Teología), que se impartían en las Universidades, daban acceso al título de Bachiller, Licenciado y de continuarse, al título de doctor;
  • Enseñanzas Superiores, impartidas en las Escuelas Superiores para títulos de Ingeniería, Bellas Artes (Arquitectura, Pintura y escultura, Música...), Diplomática y Notariado;
  • Enseñanzas Profesionales que se impartían en centros específicos para títulos de Maestro de primera enseñanza, Veterinario, Profesores mercantiles, Náutica, y de Maestros de Obras/Aparejadores/Agrimensores.

II República

Los primeros decretos o principios aprobados en la II República fueron:
  • Bilingüismo: se defiende o reivindica desde Cataluña. Se expresará en un Decreto de 1931 en el que se reconoce la existencia de distintas lenguas. El Decreto dice, que en el caso catalán, la enseñanza se practicará en lengua materna hasta los 8 años en la escuela, bien castellano o bien catalán.
  • Reorganización del Consejo de Instrucción Pública, cuyo presidente fue Miguel de Unamuno (rector).
  • La enseñanza religiosa: este tema se plasmará publicando un decreto sobre congregaciones y confesiones religiosas. Éste, regula y suprime la obligatoriedad de la enseñanza de la religión, basándose en la libertad religiosa y la libertad de conciencia del niño y del maestro.
  • Creación de las Misiones Pedagógicas. Supondría una continuación de la idea de la ILE llamada “la extensión universitaria” y el objetivo era extender la cultura general o modernización docente, la educación en aldeas, villas y lugares que lo necesiten, fundamentalmente en población rural y la educación ciudadana.
  • La atención a la escuela primaria, ya que se pensaba que era la piedra angular de la educación. Se propusieron la construcción de 27.000 escuelas (el reto más importante) para escolarizar al millón de niños que no asistían a la escuela ya que en aquel momento no había. La creación se haría a través de un “Plan quinquenal”:
    • 1ª año: 7.000 escuelas
    • 2º año: 5.000 escuelas
    • 3ª año: 5.000 escuelas
    • 4º año. 5.000 escuelas
    • 5º año. 5.000 escuelas
El problema fue que necesitaban financiación, cerca de 400 millones de pesetas a través de la deuda pública. Hay que darse cuenta de que en este momento hay una recensión económica (el crack del 29). Al final, no se construyeron las escuelas que se pensaban.
Se intenta dotar de una ley educativa acorde con el pensamiento de la II República, y Lorenzo Luzuriaga fue quien elaboró el documento con los siguientes principios básicos:
  • La educación pública deber ser una función esencial del Estado. No obstante, puede delegar en la región, en el municipio… siempre que estas entidades justifiquen solvencia económica y cultural. Se acepta la existencia de la enseñanza privada siempre que no persiga fines políticos o partidistas.
  • La educación pública debe ser laica. La escuela debe dar información sólo sobre la historia de las religiones como otra materia más, con especial referencia a la religión católica. Si los padres lo solicitasen, el Estado debería poner los medios oportunos para suministrar esta enseñanza religiosa, pero siempre fuera de la escuela.
  • La enseñanza deber ser gratuita, especialmente en la primaria. Para la Universidad se reservará un 25% de matrícula gratuita.
  • La educación debe tener un carácter activo y creador, también permanente, dando cursos de perfeccionamiento al profesorado.
  • La educación pública debe tener un carácter social, la escuela debe integrarse en la sociedad y por tanto, deberá de haber una mayor conexión entre los padres y la comunidad educativa.
  • Defienden la coeducación, es decir, la no separación de sexos o lo que es lo mismo, la educación mixta, donde los niños y niñas deben de formarse juntos conforme a un mismo programa, y esta idea sería aplicable a todos los grados de enseñanza.
  • La educación pública constituye un todo unitario, integrado por 3 niveles con comunicación entre ellos:
    • Primaria. Tendría 2 modalidades: voluntaria (4-6 años) y Básica (6-12 años)
    • Secundaria. Consistiría en 2 ciclos: prolongación de primaria (12-15 años) y preparación para cursos universitarios (15-18 años)
    • Superior o tramo universitario
  • El profesorado. Se necesita que el docente esté convencido del programa pedagógico para que éste no fracase, necesitándose por lo tanto, una concienciación y preparación adecuadas por parte de los maestros.
Durante la II República nos encontramos con dos momentos diferenciados: el bienio progresista (1931-1933) y el bienio conservador (1934-1936).

Primer bienio de la Segunda República Española (1931-1933)

En 1931 se regula la educación de adultos a través del Decreto del Patronato de Misiones Pedagógicas, que supone un gran precedente de la Animación Sociocultural. Los destinatarios serían la gente que habita las zonas más alejadas, desatendidas o deprimidas del territorio español. Tendrían un enfoque educativo, cultural, pero no instructivo ya que se quiere dinamizar la motivación, estímulos o disfrute cultural más que los contenidos o alfabetización en sentido estricto. Su objetivo era difundir la cultura general, la orientación docente y la educación ciudadana en aldeas, villas y lugares con atención especial a la población rural. Las actividades que se llevaban a cabo eran de carácter:
  • Cultural: bibliotecas populares, lecturas públicas, conferencias sobre temáticas variadas (sanitarias, agrarias), sesiones de cine, etc…
  • Social: reuniones con los responsables de las misiones, conferencias con temática política…
  • Socioeducativo: actividades que tienen conexión directa con elementos de la educación formal, como cursillos de perfeccionamiento para maestros de la zona.
En 1932 se crea la sección de Pedagogía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, lo que supuso la incorporación de estudios pedagógicos a la Universidad. En ese mismo año se aprueba el Decreto sobre la Inspección de la Primera Enseñanza, y en ella se percibía a los inspectores como facilitadotes de aprendizaje, que pueden y deben orientar a los profesores, y tendrán un perfil técnico-pedagógico. Este decreto supuso una revolución. Se crea también la Inspección General de Segunda Enseñanza, en las mismas líneas que la Primaria, pero más adelante en el tiempo. También se aprueba el Decreto de Inamovilidad de los Inspectores, ya que antes, cuando molestaba un inspector, se le enviaba a otro lugar. De este modo se propicia que pudieran trabajar con independencia, autonomía y estabilidad para ejercer su profesión y se considera una medida muy importante. Se crean a su vez, las Juntas de Inspectores, para que coordinen esfuerzos.
En 1933 se aprueba la Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas, donde se elimina al estamento eclesiástico de las funciones docentes y al retirarlo, se crea la Junta de Sustituciones, lo que significaba, que cuando un profesor no podía acudir a sus clases, le sustituía otro maestro.
Se aprueba una pequeña reforma de la Universidad, donde, entre otras medidas, se toma nota de las reclamaciones de los alumnos y se eliminan los exámenes de cada asignatura. Se crea la Universidad de Verano Internacional de Santander.

Segundo bienio de la Segunda República Española (1934-1936)

En esta etapa se observa la aparición de sombras. Las elecciones de 1933 dan el poder a la coalición CEDA de Gil Robles, un partido de derechas. Se produce, por tanto, un giro en la política republicana que influirá en la educación. Es a lo que se denomina “Contrarreforma”, en la que todos los avances que había habido, retroceden, como por ejemplo:
  • Disminución del número de alumnos
  • Prohibición de la coeducación en escuelas primarias, por lo que, niños y niñas estudian por separado y se pretendió extender a más.
  • Supresión de la Inspección Central de Educación, argumentando que no había presupuestos para ello.
  • Supresión del Decreto de Inamovilidad de los Inspectores
  • En la Universidad, se suprime la representación estudiantil en los órganos de gobierno.
Sin embargo, no todo resulta negativo, ya que llega al poder Filiberto Villalobos quien retomó la creación de muchas escuelas. Se le debe la confección de los siete cursos de bachillerato.

Franquismo

Ley de Instrucción Primaria de 1939

Promulgada en la posguerra española esta Ley que sólo afectaba a la Enseñanza Primaria complementada por un Decreto en 1967. Recoge la ideología del régimen de Franco considerando a la educación como un derecho de la familia, la Iglesia y el Estado, por lo que ésta se veía como es comprensible marcada por el pensamiento nacional-católico de orientación fascista, aunque particularmente rediseñado por el franquismo, partiendo de las ideas que planteaba José Antonio Primo de Rivera.
Por ello, la Educación Primaria tenía un carácter confesional, patriótico, social, intelectual, físico y profesional. Buscando con hincapié la unificación lingüística de todo el Estado, dado que los nacionalismos catalanes y vascos habían sesgado a la nación durante la Segunda República, declarando además a la Educación Primaria obligatoria y gratuita con separación de sexos.
Resaltando la enseñanza primaria:
La enseñanza primaria comprendía desde los 6 a los 12 años y se impartía en diversos tipos de Escuelas; Nacionales, de la Iglesia, de Patronato y privadas. El currículo estaba centralizado y organizado de forma cíclica, agrupando los conocimientos en tres tipos; instrumentales, formativas y complementarios.
Esta ley establece los derechos y deberes de los Maestros, determina su formación y el sistema de ingreso mediante oposición en el Cuerpo del Magisterio Nacional Primario.

Ley de Ordenación de la Enseñanza Media de 1953.

Es la ley homóloga a la anterior, para la enseñanza secundaria o media y también fue reformada en 1967. Era una ley confesional e ideológica. A las enseñanzas medias se accedía mediante una prueba de ingreso. La ordenación establecía bachilleratos de plan general, con bachillerato elemental de cuatro años de duración y una reválida para acceder al bachillerato superior de dos cursos más, al término de los cuales había otra reválida; y de plan especial, laboral, con cinco cursos y otras dos reválidas. Además, existía un curso de preparación para la Universidad.

Ley General de Educación de 1970.

La necesidad de cambio en los años 70 era patente en España en el nivel social, en el político y en el educativo. Era necesaria una Ley que abarcase la totalidad del sistema educativo nacional. Se pretendía dotar al país de un sistema educativo más justo, más eficaz y más en consonancia con las necesidades de los españoles. Los criterios básicos para esta ley fueron la unidad, abarcando los distintos niveles educativos, la interrelación entre ellos, y la flexibilidad.
La estructura del sistema educativo quedó establecida como sigue:
  • Educación Maternal, de dos a cuatro años. Era voluntaria y se impartía fundamentalmente en centros privados y guarderías.
  • Educación Preescolar, de 4 a 6 años, era voluntaria y se impartía en centros públicos y privados por profesores especialistas en Preescolar. El currículo se limitaba a los aspectos madurativos y a la preparación para las materias instrumentales: prelectura, preescritura y precálculo.
  • Educación General Básica (EGB), de carácter obligatorio y gratuito que abarca de los 6 a los 14 años de edad. Los ocho curso obligatorios estaban divididos en dos etapas (Primera Etapa los cinco primeros cursos y Segunda Etapa, los tres restantes) y tres ciclos.
    • Ciclo Inicial, de 6 a 8 años de edad, comprendiendo primero y segundo cursos.
    • Ciclo Medio, de 8 a 11 años abarcaba los cursos tercero, cuarto y quinto de EGB.
    • Ciclo Superior, de 12 a 14 años; se correspondía con los cursos sexto, séptimo y octavo de EGB.
El alumnado podía obtener uno de estos dos títulos:
    • Graduado Escolar, cuando se superaban con éxito los objetivos de los ocho cursos de EGB. Permitía al alumnado continuar estudios de Bachillerato o de Formación Profesional.
    • Certificado de Escolaridad, que acreditaba haber cursado los ocho años de escolaridad pero no informaba de su aprovechamiento. Sólo daba acceso a la Formación Profesional o al abandono del sistema educativo.
La estructura interna de las materias se estableció en las Nuevas Orientaciones Pedagógicas (1970). El profesorado en esta Ley abarcó a los antiguos Maestros de Primaria homologados con los procedentes de la Reforma que por primera vez los incluía en la Universidad con rango de Diplomados Universitarios y títulos de profesores de Educación General Básica.
  • Bachillerato Unificado y Polivalente (BUP). Constaba de tres recursos, de los 15 a los 18 años, con materias comunes en primer curso y una moderada diversificación en función de la especialidad (Letras, Ciencias, y Mixtos de ambos). A su término si se superaban con éxito las enseñanzas se obtenía el título de Bachiller. Para acceder a la Universidad era preciso hacer el Curso de Orientación Universitaria (COU), que nació con la pretensión de orientar al alumno en la elección de carrera y terminó siendo un cuarto curso de Bachillerato, destinado, si acaso, a superar la prueba de Selectividad.
  • Formación Profesional, destinada a los alumnos que no obtuvieran del Graduado Escolar o bien a los que les interesase una cualificación profesional para el mundo del trabajo. Tenía dos niveles: Formación Profesional de Primer Grado, de dos años de duración, y a cuyo término se obtenía el título de Técnico Auxiliar, se superan los estudios o el Certificado de Escolaridad, si no se superan; y Formación Profesional de Segundo Grado, de tres curso de duración, que permitía obtener el títulos de Técnico Especialista. La Formación Profesional se cursaba en Institutos de Formación profesional.
  • La Educación Superior se imparte en las Universidades a las que se accede después de cursar el COU o bien la FP 2. Tiene tres niveles: Diplomado Universitario, o primer ciclo, de tres años de duración que puede cursarse en Escuelas Universitarias para las que no es preciso superar la Selectividad; a su término se obtiene el Título de Diplomado; Licenciado, Ingeniero o Arquitecto, de cinco años de duración, cursados en una Facultad Universitaria después de superar la Selectividad; Doctorado, máximo título universitario que exige cursar determinados créditos repartidos en dos años, y termina con la presentación de la tesis doctoral. El modelo de enseñanza seguido en esta Ley fue tecnocrático de línea conductista siguiendo en términos generales una idea del aprendizaje de tipo proceso-producto. El modelo de profesor será consecuentemente técnico y competente que diseñe buenos programas con objetivos claros y medibles.
La Ley General de Educación supuso un fuerte impulso a la educación española al reforzar y unificar el sistema educativo, al introducir innovaciones curriculares, organizativas y tecnológicas. Entre las medidas más progresistas y avanzadas de la LGE destacamos:
  • Es la primera vez que en España, después de la Ley de Moyano, se promulga una Ley que regula todo el sistema educativo, desde la educación preescolar hasta la Universitaria.
  • Creación de un tronco común, la EGB, de 8 años de duración.
  • Introducción de la FP en el sistema educativo ordinario y su conexión con la Universidad.
  • Dignificó y elevó la carrera de Magisterio al rango universitario.
  • Estableció un sistema de becas para lograr la igualdad de oportunidades entre los estudiantes.
  • Institucionalizó la orientación escolar, personal y profesional.
  • Consiguió, por primera vez, la plena escolarización de los españoles en los niveles obligatorios evitando la prematura selección.
  • Recomienda métodos activos, individuales, originales y creativos.
  • Introduce el concepto de evaluación continua.

Restauración democrática[Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación (LODE) de 1985

Conocida por sus siglas LODE, no es una ley que afecta a la estructura del sistema educativo, sino que regula la dualidad de centros docentes, la participación en la enseñanza de la comunidad educativa, el derecho a la educación y determina la dirección democrática, frente a la tecnocrática anterior. Su desarrollo más concreto en los temas citados consta en el RD 2376/1985. Este Decreto ha sido modificado parcialmente por los Reglamentos Orgánicos de Escuelas de Educación Infantil y de Colegios de Educación Primaria y de Institutos de Secundaria y por la Orden de 29 de junio de 1994 por la que se aprueban las instrucciones que regula la organización y funcionamiento de las Escuelas de Educación Infantil y de los Colegios de Educación Primaria. Ha sido reformada en casi su totalidad por la LOPEG (Ley Orgánica de 9/1995 de 20 de noviembre) de la evaluación, la participación y el gobierno de centros docentes.

Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo de España (LOGSE) de 1990

Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE) de 2002

Ley Orgánica de Educación (España) (LOE) de 2006

Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) de 2013

Historial escolar de mi familia
MI CREDO PEDAGÓGICO
ESCUELA TRADICIONAL Vs ESCUELA NUEVA
MÉTODO WINNETKA
INFORME PÓSTER CIENTÍFICO
este es el traqbajo en el que explicamos las diferentes corrientes antiautoritarias de la evolucion de la educacion

lunes, 12 de mayo de 2014

Ideas educativas revolucionarias: fundamentos de la escuela pública. Condorcet




El proyecto de Condorcet tiene características que lo  distinguen de otras propuestas de la época. Propugna una educación universal, igual para ambos géneros, con un sistema de niveles que va de la educación básica hasta una academia de ciencias.
Rasgo central del proyecto es el fuerte significado moral, que formaría ciudadanos dispuestos a defender el orden republicano y preparados para gobernar y decidir con inteligencia y responsabilidad.
Las ideas de Condorcet estarán presentes en la política educativa que se desarrollaría en Francia durante casi todo el siglo XIX. Dichas orientaciones se recogen en la década de 1880, estableciéndose como educación pública universal, laica y gratuita, bajo la autoridad del gobierno nacional.

ESCUELA NUEVA

Lpedagogía progresista o educación progresista, bajo muy diversas denominaciones (escuela nuevaescuela activanueva educacióneducación nueva, etc.), es un movimiento o grupo de movimientos pedagogicos de carácter progresista, críticos con la educacion tradicional (a la que acusan de formalismo, de autoritarismo de fomentar la competitividad y de constituir una mera transmisión de conocimientos mediante la memorizacion, pasiva para el alumno y ajena a sus intereses -definiendo su modelo con los rasgos opuestos: educación práctica, vital, participativa, democrática, colaborativa, activa, motivadora) que surgieron a finales del sigloXIX y se desarrollaron en el siglo siguiente, convirtiéndose en dominantes en las denominadas reformas educativas planteadas en el contexto intelectual de la revolucion de 1968 (también se utilizan expresiones como pedagogía reformista o educación reformista, denominaciones que no sólo se vinculan a las legislaciones de reforma educativa, sino a los proyectos de reforma social la propia utilización de la palabra "reforma" implica una connotación progresista, hasta tal punto que las modificaciones educativas con carácter conservador se suelen calificar de "contra-reformas" por los partidarios de la pedagogía progresista-). La educación progresista se plantea el reto simultáneo de ser general (lo que, en la forma de enseñanza obligatoria , se terminó convirtiendo en uno de los pilares del estado del bienestar, y supone distintos tipos de integración) e individualizada (lo que supone responder a las necesidades específicas de cada alumno).
Tiene como referentes las ideas filosóficas y pedagógicas de autores de Jean-Jacques Rousseau y la corriente naturalista (que postulaba la necesidad de volver a la naturaleza para preservar al ser humano de una sociedad que lo corrompía), Pestalozzi, Fröebel y el darwinismo.

A partir de 1914, con la Primera Guerra Mundial, estas ideas van a extenderse sobre todo en Europa. Es una época en la que diversos autores se proponen revisar los principios que sustentan el acto educativo y las instituciones creadas para ello. Son intentos de mejora que habían calado en un grupo de autores y maestros liberales e izquierdistas que se plantearon la necesidad de reconsiderar los planteamientos educativos imperantes hasta la actualidad.

Para ello buscaron una nueva educación que fuera activa, que preparara para la vida real y que partiera de los intereses reales que tenía el niño. Proponía un alumnado activo que pudiese trabajar dentro del aula sus propios intereses como persona y como niño.


Este movimiento critica la escuela tradicional de entonces (y que luego siguió durante buena parte del Siglo XX). Criticaba el papel del profesor, la falta de interactividad, el formalismo, la importancia de la memorización, la competencia entre el alumnado y, sobre todo, el autoritarismo del maestro.